Rincón Del Tigre

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Historia Mision

¡Cuando Dios habla!

Recordamos la misericordia de Dios, porque El es grande, misericordioso y poderoso. En los años 1919-1920, un grupo de Letones oraban durante un avivamiento espiritual en Letonia, con el fin de conocer la voluntad de Dios para sus vidas, habiendo sufrido los horrores de I Guerra Mundial. Para su sorpresa, Dios les revelaba que debían dejar su tierra, parentela y viajar a un país que El les mostraría, pues El tenía una obra para ellos en otras tierras. No fue fácil, pero como hijos obedientes querían hacer la voluntad de Dios, salieron como Abraham en Génesis. Algunos de sus familiares y compatriotas pensaban que algo andaba mal con ellos, pero no se importaron con lo que los hombres pensaban, estaban listos para obedecer a Dios; a pesar de las influencias y circunstancias adversas .

Mas tarde, en el año 1922, Dios los guía hasta el Brasil, llegando solamente con sus maletas y artículos personales. Un grupo de 453 personas, entre niños y adultos, se establecen en un área remota y inhóspita a la cual llamaron Corporación Evangélica Palma. Con pocos recursos y sin propiedades, puesto que la mayoría con mucho sacrificio y con la venta de sus casas, tierras y bienes en Letonia (a precios bajos), apenas habían reunido lo suficiente para la larga travesía en buque desde Europa. Pero a pesar de todo, se sentían contentos porque estaban obedeciendo al Todopoderoso.

La lucha empezó. Varios niños murieron por diferentes epidemias, alimentación pobre e inclemencias de la desconocida tierra. Seguros de estar en la voluntad de Dios, continúan firmes. Empiezan a testificar del poder Salvador de Cristo, y aun hoy existen Iglesias en el interior del Estado de San Pablo como testigos de esta dedicación. Debieron trabajar arduamente para tumbar monte y realizar sus plantaciones, fue una lucha por la sobrevivencia.

En Febrero de 1944, después de mucha oración y búsqueda de la voluntad de Dios, 12 hermanos de la Iglesia Bautista de Palma, dejan todo y prosiguen a una nueva tierra. Ellos eran: Ernesto (el líder del grupo y diácono de la Iglesia) y Paula Dundurs con su hija Ruth, Jacob y Libe Liger, Juan y Julia Cukurs, Juan Lukenieks, Fritzis Romisch, Hermine Asplinte, Alvine Saurele y Emma Mizer.

Guiados por Dios, estos hermanos llegaron por el río Paraguay (frontera Brasil - Bolivia), hasta el lago Gaiba, donde vivía Julio Malves. Otro viaje a tierras extrañas. No siempre entendemos la manera como Dios obra en sus hijos, ya que Sus caminos no son nuestros caminos. Pero cuando Dios llama y muestra Su voluntad, El también da el poder y el querer para hacerlo.

Desafío en nueva selva.

Después de tres años viviendo en La Gaiba, escuchan acerca de una estancia llamada Rincón del Tigre que está a la venta, debido a la edad y salud del propietario Sr Velasco Blanco y a las amenazas de los integrantes de la Tribu Ayoré que merodeaban en la selva. Guiados por Dios, habían concertado la compra de este lugar por Fe, ya que carecían del monto total del dinero; pero tenían la confianza de que Dios quien los había guiado hasta este lugar, proveería!

Estos misioneros viajaron arduamente por varios días y en pésimas sendas, con mosquitos, barro y otras dificultades hasta llegar a Rincón el 9 de noviembre de 1946; los acompaña en este viaje el Pastor Arvido Eichmann. Llegan para establecerse definitivamente en la "tierra por Dios prometida".

Los primeros días todos vivían en la única casa habitable que la estancia poseía, y aunque incómodos, que bueno era tener un abrigo sin tener que preocuparse con las fieras y enemigos de la selva! Empieza la dura labor, desde muy temprano en el día hasta entrada la noche. Tumbando monte para las plantaciones, plantando, cultivando, edificando viviendas, cuidando de los animales, así en busca del sustento necesario para cada día. Los alimentos eran escasos, faltaban productos que debían traerse de afuera, pero no reclamaban, agradecían a Dios por nunca faltarles el alimento (aun si eran parabas durante escasez de carne).

En febrero de 1948 viene a Rincón en forma definitiva el Pastor Arvido Eichmann y su esposa Alida, pareja muy esforzada y bendecida en esta obra; acompañados por la hermana Berta Biernis. Un año después, ingresan a la Misión Julia Ostniek y Ana Urban, luego Alejandro Ansons. El arduo trabajo continuaba. El Pastor Arvido establece el cuerpo de creyentes en Iglesia, organizándola y empezando trabajos de enseñanza de la Palabra de Dios. En años posteriores se inicia el Instituto Bíblico, funcionando por varios años con muy buenos resultados y continuas bendiciones.

El Pastor Arvido fue quien forjó los cimientos de esta Misión con mucha oración y ayuno. Para tomar decisiones importantes, pasaba horas y hasta días en oración y ayuno hasta obtener respuesta clara y paz de Dios. Su celo por la obra de Dios era grande y el amor al prójimo, incomparable. Estableció en la practica el principio de: "Porque pedir a los hombres, cuando podemos pedir a Dios?", principio que sigue vigente hoy día, así como el de "No deber nada a nadie", no hacer nada en deudas o prestamos sino que por fe, cuando Dios lo provea. El solía decir: "Si una sola alma llegase a ser salva, compensaría todo el trabajo y esfuerzo que realizamos en este lugar"; pero no ha sido un alma redimida por Cristo, sino cientos y mas de 500 personas obedeciendo en el bautismo, siendo estos esparcidos por toda Bolivia.


En marzo de 1954 llega a la Misión la seminarista Ruth Lidak y un año después, el joven Haris Janson, ambos dejaron todo en obediencia al llamado Divino, no solo para unirse a esta obra sino que también uniéndose en matrimonio. Luego llegan Arturo Kilmeier, Claudia Lidak, Juan Kruklis y Velta Kagis. El hermano Jacobo Liger aconsejando a la recién llegada misionera Claudia, le dijo: "Si yo tuviera otra vida, volvería a vivir como misionero, pero con mucha mas dedicación y cuidado".

En varias ocasiones los Ayoreos demostraron su presencia alrededor y en cercanías de la Misión, pero en cada situación Dios mostraba su poder y cuidado. En una ocasión don Juan Lukenieks, quien era el encargado del transporte en los carretones de bueyes, sintió el cuidado Divino en manera especial. Al anochecer, estaban preparando alimentos para servirse en la pascana, cuando al faltarles algo va por ello al carro, pero como el rifle estaba encima de las cosas lo toma para ponerlo a un lado; este hecho motivó la huida de los Ayoreos quienes rodeaban la pascana pues creían de que los habían descubierto. En otra ocasión, un misionero sale hacia las plantaciones acompañado de 2 hermanas que visitaban el lugar. Como estaba propenso a llover, llevó consigo su paraguas cargándolo toda la tarde. Años después los Ayoreos contaron que en aquella tarde los estuvieron siguiendo desde el monte, pero temían al paraguas, pues creían que era un rifle! Nuevamente su amor y misericordia preserva la vida de Sus siervos.

Pero en la tarde del 22 de noviembre 1951 ocurrió una tragedia: un grupo de Ayoreos ataca a personas trabajando en las plantaciones, quitando la vida de doña Lucia Barba y su hermano Agustín; escapando milagrosamente don Lorenzo Barba y el diácono Jacobo Liger. Los otros trabajadores intentan una persecución de venganza pero sin apoyo de los misioneros. Este hecho preocupa y motiva a que los dirigentes de la Misión oren y empiecen a ver un nuevo campo de ministerio: los Ayoreos!

El Pastor Arvido se dirige a Tobité, donde consigue el apoyo de don Harschell Dunn (conocido como don Jaime), quien en compañía de 2 Ayoreos hacen varias incursiones en la selva. Finalmente después de 2 años el primer grupo de 28 personas es contactado. Con auxilio de estos otros 50 son localizados, estableciéndose en el lugar de Campo Nuevo, a 12 km de Rincón. Muchos murieron de diversas enfermedades, contra las cuales aun no poseían resistencia. Finalmente se establecen en Rincón, continuando la ardua tarea de enseñarles el cultivo de la tierra, la construcción de viviendas pues como nómadas no las necesitaban, y todo lo relacionado con la cultura nacional y con los Principios Divinos. La cultura era muy distinta, los conocimientos del dialecto era muy precario, pero la fe y la oración mantuvieron a esos fieles creyentes persistiendo por años hasta ver el primer fruto viniendo a Cristo como Salvador personal. Los brujos, creencias y supersticiones aterrorizaban y dificultaban la aceptación del Nuevo Camino que los misioneros les anunciaban. Desde el principio, vieron la gran necesidad de enseñar a los vivientes no solo los principios de lectura y escritura, sino que también principios espirituales y morales.

Mañana continuaremos escuchando sobre las bendiciones, cuidados y como Dios dirigió esta obra utilizando el Colegio. Las bendiciones son incontables, su amor incomparable y su bondad inolvidable.

Muchos obreros voluntarios han obedecido el llamado de Dios, colaborando en este trabajo a través de los años. Los misioneros que actualmente participamos en esta obra, mirando atrás a las bendiciones y frutos Divinos, solo podemos alabarlo y glorificarle por Su misericordia, amor y fidelidad. El campo continúa creciendo y esperando nuevos obreros para la siega, ¿Como responderás tu a Su llamado?

Pastor Samuel Janson